La careta de soldador fue diseñada pensando en la protección personal y confort de los trabajadores, cuidando que no se dañe su salud, por la exposición a radiaciones ultravioletas e infrarrojas, protegiéndole además de partículas que se proyectan y pueden lesionar los ojos, la cara, pabellón auricular y cuello cuando se utiliza la soldadura eléctrica.

La careta está hecha en polipropileno con una carga de 50% de fibra de vidrio, teniendo en la parte superior una “v” para darle mayor rigidez.